Fraccionamiento "Minas de San Buenaventura"

lunes, julio 30, 2012

Gobierno perredista corrupto gandalla y represor

Los golpes de los granaderos en la Glorieta de las Quinceañeras

Escribo esta publicación sin dormir en la madrugada, después de una larga y dolorosa noche. Una noche que se quedará en mi memoria.

El día comenzó muy bien con un foro organizado por el Frente Amplio contra la Supervía para festejar los dos años de resistencia pacífica en un plantón que no ha dejado entrar las máquinas a su colonia. Ahí, el Arquitecto Enrique Ortíz habló de la Carta por el Derecho a Ciudad como base para entendernos en esta gran megalópolis. Sus palabras enseñan que efectivamente hay un nuevo grupo de personas de la sociedad civil que están muy por adelante de los gobernantes.

Si en la mañana pensaba que los gobernantes estaban atrasados, por la noche me demostraron que esta Ciudad, que se precia de ser democrática, está retrocediendo en la protección de derechos humanos básicos.

A las 11:45 pm nos llamaron para avisarnos que había muchos granaderos que subían por Luis Cabrera. Yo vivo ahí, así que me asomé a la ventana y ahí estaban. Ya hacía tiempo que pensábamos que algo así podría pasar.

El Gobierno del Distrito Federal (GDF) necesita urgentemente terminar sus obras porque se acaba el sexenio. El lunes pasado, en una conferencia de prensa, el Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard confesó que tenían que acabar antes de que el amparo se decidiera para “pedir perdón antes que pedir permiso”. El GDF tiene prisa, mucha prisa por terminar una obra atrasada y, sobre todo, cuestionada.

Granaderos comenzando a empujar
Para ello y a pesar de que estaba en litigio, el GDF amplió el Título de Concesión a COPRI y OHL de la Supervía para aumentar más de 2 km. Esta vez haciendo un segundo piso (que ya se volvieron fetiche para GDF y todas las constructoras de ballenas) sobre Luis Cabrera. Esta ampliación involucra destruir la famosa “Glorieta de las Quinceañeras”. Ya muchos vecinos nos habíamos reunido para defenderla en Picnic en el Río y un domingo de música.

Supusimos, ingenuamente, que el GDF no iba a reprimirnos, que nos iba a respetar. Pero se nos olvidó que ya las elecciones pasaron y el costo político se minimiza.

Planeado como si fuera la toma de un cuartel, los granaderos sellaron Luis Cabrera desde Periférico hasta San Jerónimo. Sólo 25 personas logramos llegar a la Glorieta. A los demás vecinos, los granaderos no los dejaron pasar, cerrando sus calles al tránsito. Nadie se podía acercar porque toda comunicación se cortó entre nosotros en la Glorieta, San Jerónimo Lídice y San Jerónimo Aculco.

Comenzamos a gritar lo que estaba pasando. Se acercó personal del GDF a preguntarnos qué queríamos; cuando les pedimos los permisos nos dijeron que ellos no los necesitaban, cuando les pedimos sus nombres ninguno nos lo dio, menos Berenice Téllez quien trabaja para el Subsecretario Hernández Llamas. Ese personaje que según Marcelo Ebrard lo “corrió” por haber aceptado a Peña Nieto pero que sigue trabajando para la Supervía por parte del gobierno.

Así que estas 20 personas estábamos aisladas. En un momento, los granaderos arremetieron contra nosotros. A mi esposa la comenzaron a golpear y me puse entre ella y los escudos, entonces a mi me comenzaron a golpear. Pudimos acercarnos a un árbol y nos agarramos de él, con la última esperanza de no dejarlo ir, el árbol nos ayudó con su corteza sabedor de que ahora su suerte está echada. Morirá talado o sufrirá el estar bajo un techo de cemento que trasmina plomo y otros metales plagándolo hasta encontrar su fin.

A 10 granaderos por persona, y con golpes nos fueron separando del árbol. En un momento, mi esposa gritó que la estaban desnudando, y me abalancé para rescatarla. Ahí nos quedamos tirados en el suelo, siendo pateados por los granaderos. A mi esposa la cargaron mientras que yo seguía en el suelo sufriendo las patadas.

Me comenzaron a arrastrar. Mi espalda se estaba raspando mucho y me agarré de un brazo de una granadera. Su uniformes parecen ser de poca calidad puesto que la manga de su chamarra se desgarró hasta dejarle el brazo descubierto. Eso los hizo enojar. Ahí me soltaron y mientras un granadero me golpeaba en los testículos, otro granadero me jalaba de los pelos. Me siguieron arrastrando. Con esos golpes, perdí mi celular y mis llaves.
En un momento me intentaron poner de pie. Opuse resistencia y volvieron al ataque con patadas en la espalda y testículos. En vilo entre 5 granaderos me levantaron sin dejarme de patear. Probablemente los golpes con mayor saña y desprecio que recibí era de los granaderos del sexo femenino. Quizá el entrenamiento a ellas involucre cosas más desagradables.
Finalmente me sacaron de la glorieta. En algún momento había grupos de granaderos que estaban enfrente de mi y por lo tanto no me podía ni mover, pero los de atrás creían que me seguía resistiendo y por lo tanto me seguían golpeando para que avanzara. Estaba yo en una suerte de sandwich entre dos toletes y escudos que lastimaban. El jefe de su división (él no golpeaba) se dio cuenta, les dijo que ya pararan de golpearme y me ofreció la mano.

Nos rodaron a 15 personas unos 300 granaderos y nos pusieron contra la barda entre Luis Cabrera y Asunción. Justo ahí hay una cámara de vigilancia del Gobierno del Distrito Federal. Ojalá haya filmado todo y podamos recuperar el video para que se demuestre el salvajismo de estos cuerpos de granaderos.

Buscamos a la Comisión de Derechos Humanos del DF, para que enviaran a algún observador, pero no llegó. Un poco de prensa llegó, pero aislada no podía ver nada.
Mapa que señala el lugar donde estaba mi celular a las 5 am

Arrinconados por los granaderos y sin podernos mover estuvimos viendo como las empresas soldaban y sellaban la glorieta. El hecho de mantenernos ahí era para demostrarnos que sí lo podían hacer enfrente de nosotros.

Al mismo tiempo pusieron letreros que indican que van a mejorar la glorieta con ese segundo piso. Por un momento me sentí en un campo de concentración en donde el que tiene el poder busca humillar al desvalido.

Volví a mi casa por ahí de las 5 de la mañana para descubrir (gracias al internet) que mi celular estaba a dos cuadras de mi casa por donde estaban los camiones de granaderos. Bajé a decirles que sabía exactamente donde estaba, fue como hablarle a la pared, tuve que cancelarlo y buscar la forma de borrar todo gracias a la tecnología. No se si lo logré.

Cuando sellaron la glorieta y todo el camellón de Luis Cabrera eliminaron un carril de automóviles. Así, privatizan el espacio público para entregarlo a Copri, OHL y Rioboó.

Me duele todo el cuerpo. Un dedo de la mano izquierda lo tengo morado, la espalda raspada y golpeada, aún me siguen ardiendo los cabellos, las piernas y mis partes nobles están adoloridas. Pero sin disminuir la barbarie que realizaron sobre mi persona, me duele más La Glorieta.

Esa Glorieta de todos los contrerenses.

Una glorieta con más de 80 cipreses al cual iban a tomarse las fotos los novios en sus bodas y las quinceañeras (de ahí el nombre).

Eso ya no será más.

Perdimos barrio, perdimos identidad en la Magdalena Contreras, perdimos seguridad, y perdimos calidad de vida. ¿qué ganamos? golpes y humillaciones para que tres empresas se hagan más ricas a costa de la ciudadanía. Cualquier urbanista sabe que estas autovías de cuota no mejoran el tráfico.

Pero quizá lo que más me duele es el retroceso que estamos teniendo. Un gobierno que incumple las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos del DF; un gobierno que hace todo a espaldas de los habitantes, que le entrega el espacio público y el dinero a tres empresas: Copri, OHL y Rioboó (algunas de ellas nunca han ganado una licitación y sólo tienen contrato por adjudicación directa); un gobierno que tiene que hacer maniobras militares al amparo de la noche aislando y golpeando a ciudadanos que no hacíamos otra cosa que disentir pacíficamente; un gobierno que pone los tiempos para evitar que un amparo detenga la obra; un gobierno que impone la fuerza antes que el diálogo, es un gobierno que no puede llamarse progresista, moderno o democrático.

No hay comentarios:

El violador perredista Mario Moreno Conrado

El alcade perredista Mario Moreno Conrado viola el Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, así como su difusión, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU el 10.12.1948.
Dónde están los representantes de los Derechos Humanos para defender y hacer respetar el articulo 19 y no permitir la violación de este articulo por este empleado del pueblo, quien se lo pasa por el "arco del triunfo" tal vez por su ignorancia o por estar enfermo de poder o desconocer el significado de la palabra SERVIDOR PÚBLICO, basta con ver el video que esta públicado en esta página titulado "Vehículos del ayuntamiento de Ixtapaluca al servicio del PRD".

Documenta la procuraduría mexiquense nexos de funcionarios con el crimen organizado

Toluca, Méx.- Con base a investigaciones ministeriales de la Procuraduría de Justicia del Estado de México, se ha logrado documentar que altos funcionarios y elementos de la Dirección Municipal de Seguridad Pública del Ayuntamiento de Ixtapaluca, mantienen nexos con el crimen organizado que opera en las inmediaciones del municipio, reveló una fuente de la dirección general de responsabilidades de la procuraduría mexiquense.Según la fuente confirmó que el entonces director de seguridad publica municipal Carlos Eduardo Álvarez Escalante, que fue contratado por el alcalde perredista Mario Moreno Conrado, se encontraba relacionado con el crimen organizado según la averiguación previa AME/MR/135/07, otro caso, el jefe de turno de la policía municipal Jorge Fernández Vela, quien esta presuntamente involucrado en el robo de vehículos con violencia según la averiguación previa IXTA/II/5851/05.Asimismo, en la indagatoria AME/MR/341/07 se investiga al comandante de la policía municipal Sergio Alcalá Girón, por su presunta relación con bandas dedicadas al robo de autotransporte de carga en la carretera federal México-Puebla. Al igual, el comandante Miguel Ángel Rodríguez Ávila esta siendo procesado por el delito de violación en la averiguación AME/MR/322/07.La fuente de la procuraduría mexiquense asegura que Jorge Acosta Ramírez, quien es funcionario policiaco y concuño del entonces director de seguridad pública esta siendo investigado por su presunta relación con el trafico de estupefacientes según consta en las averiguaciones previas AME/MR/135/07 y AME/MR/273/07.En la mesa de responsabilidades de la Subprocuraduría de Justicia de Amecameca, se tiene documentados la presunta participación de algunos elementos de la policía municipal en actividades ilícitas, los casos de los policías Margarita Rodríguez Pérez, Gisela Santamarina Campos y Miriam Cortéz Ramírez quienes son relacionadas en los delitos que se enumeran en la averiguación previa AME/MR/09/07.A tal grado es la corrupción al interior de la administración del alcalde Mario Moreno Conrado, que la S ubprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), de la Procuraduría General de la República atrajo las averiguaciones previas AME/MR/135/07, AME/MR/341/07, AME/MR/014/07, AME/MR/019/07, AME/MR/134/07, AME/MR/209/07, AME/MR/213/07, AME/MR/230/07, AME/MR/244/07, AME/MR/244/07, AME/MR/273/07, AME/MR/291/07 y AME/MR/322/07 en donde se relacionan a altos funcionarios y elementos de la policía municipal en actividades ilícitas con el crimen organizado...